Día del orgullo hetero
No hay cuñao que no lo tenga en la boca: es
indignante que Madrid sea la capital mundial del orgullo gay este año. Y más
aún cuando los reyes de nuestra amada patria apoyan esta discriminación hacia los heterosexuales.
¿Para cuándo un día en el que las personas normales podamos salir a la calle en
taparrabos mientras escuchamos un pregón de Bertín Osborne?
Para muchos
hombres, la angustia empieza a aflorar en la infancia, al comentar que les
gusta alguna ‘amiguita’ del colegio. Los padres, preocupados, se preguntarán
qué hicieron mal y evitarán intoxicarles con películas de Disney. “La culpa la tienes tú por dejarle ver Blancanieves. Ahora el niño se cree que es normal besar a las
mujeres”. Cuantísimos jóvenes sufren bullying
por el mero hecho de ser heterosexuales. Los gritos de “¡hetero de mierda!” o
la mirada de asco e insultos a las que deben hacer frente las parejas de
distinto sexo cuando pasean de la mano o se besan en público.
Aunque el
matrimonio heterosexual esté permitido en el 100% de los países, el acoso que
sufrimos es una realidad. Por el contrario, solo veinte países permiten el matrimonio
homosexual, una minoría que se ve favorecida. Los ‘mariquitas’ no se conforman
con tener un día para ellos, sino que invaden nuestras calles con barrios como
Chueca. Una absoluta injusticia. Se hacen con las paradas de metro de Madrid
sin tener en cuenta nuestras preferencias sexuales. La bandera del colectivo
LGBTI es la insignia de esta dictadura. Mientras que los heterosexuales no
tenemos ninguna seña que nos identifique.
¿Te sientes
discriminado durante el día del orgullo LGBTI? Pues este colectivo se siente
acosado los 364 días restantes. Es su vida, son sus sentimientos. No te afecta
más allá de empatizar con su sufrimiento cuando lo tengan. Si quieres acabar
con esta tradición, ponte en su lugar. Así no hará falta que nadie de ningún
colectivo salga semidesnudo a la calle.